Trump recibe vítores y algunos abucheos en Carolina del Sur, territorio de su rival Nikki Haley

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Donald Trump aprovechó la rivalidad en un torneo universitario de fútbol americano para darse un baño de multitudes en un estado y una región cruciales para sus aspiraciones de volver a la presidencia, al tiempo que intentaba eclipsar a su rival republicana Nikki Haley en su terreno en el juego entre Clemson y Carolina del Sur.

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El expresidente y actual favorito de la pugna por la candidatura republicana en 2024 entró el sábado en el estadio Williams-Brice de Columbia entre cánticos de “¡Queremos a Trump! ¡Queremos a Trump!” de aficionados reunidos para el duelo anual del Palmetto Bowl, el evento deportivo más importante del año en el estado.

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Haley, antigua alumna de Clemson y que fue elegida dos veces como gobernadora de Carolina del Sur, no asistió.

Trump fue invitado por el gobernador, Henry McMaster, sucesor de Haley en el puesto. La comitiva que entró en el recinto atravesando un pasillo de seguidores de Trump camino de su palco privado incluía también al veterano senador de Carolina del Sur Lindsey Graham, lo que daba al expresidente una demostración de fuerza política local en un juego en el que participaba la universidad de Haley.

McMaster se convirtió en gobernador en 2017 cuando Trump nombró a Haley embajadora ante Naciones Unidas. Graham y Haley han sido en su mayor parte aliados a lo largo de los años. Pero ambos apoyan ahora a Trump, y el expresidente disfruta de una amplia ventaja en los sondeos entre los votantes de las primarias republicanas. Eso incluye tanto las encuestas nacionales como en los primeros estados en celebrar primarias, como Carolina del Sur.

En el descanso, Trump bajó al campo con McMaster y recibió principalmente vítores, así como abucheos dispersos mientras caminaba por el pasto, posaba para algunas fotos y saludaba. La retransmisión de ESPN en la cadena SEC también mostró al expresidente sentado con McMaster durante el encuentro.

Horas antes del encuentro, la campaña de Trump anunció que había recibido el apoyo de “más legisladores de Carolina del Sur que todos los candidatos de oposición juntos”, lo que incluía nuevos apoyos de seis legisladores estatales que antes apoyaban al senador federal Tim Scott, antes de que el político de Carolina del Sur cancelara su campaña este mes.

Había preparativos en Columbia para la visita de Trump. En torno al estadio el sábado por la tarde se veían más de media docena de vallas electrónicas proclamando un mensaje sobre la derrota electoral de Trump en 2020 y sus casos legales pendientes: “perdiste. Eres culpable. Bienvenido a Columbia, Donald”.

Algunos vendedores en torno al recinto, por su parte, ofrecían productos relacionados con Trump, incluidas banderas de “Trump 2020” de las elecciones anteriores. Y algunos aficionados entraron en el estadio antes de la llegada de Trump coreando “¡vamos, Brandon!”, una alusión peyorativa al presidente, Joe Biden, que derrotó a Trump en 2020.

Preguntada sobre la inminente disputa de la primaria en su estado, la vocera de Haley, Olivia Perez-Cubas, dijo que la exgobernadora “es la única candidata que lleva impulso” y recordó que no era la favorita inicial en las contiendas por una banca legislativa y la gobernación que finalmente ganó.

“La gente de Carolina del Sur sabe que su gobernadora tiene lo necesario para ganar porque la han visto superar las probabilidades en contra, no una sino dos veces”, afirmó.

Carolina del Sur es el cuarto estado en el calendario de las primarias republicanas después de Iowa, Nueva Hampshire y Nevada, y el primero en el sur, el 24 de febrero de 2024. Lo siguen varios estados del sur el 5 de marzo, el llamado Supermartes, cuando están en juego más electores que en cualquier otra jornada de las primarias.

En 2016, los triunfos en Carolina del Sur y el Supermartes dieron a Trump una ventaja que no volvería a perder.

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